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Continuación… Y vamos por los 50, Parte Final

Ampliación de la historia – Misioneros del Sagrado Corazón

La formación de los tres sectores de la Parroquia, con sus respectivos templos, fue una respuesta a las inquietudes del Pueblo de Dios, de los diversos sectores, de lo que hoy es la zona 2 de Mixco.

Pero, ante todo, fue una inspiración del Espíritu Santo, que fue moviendo las voluntades de los feligreses, el entusiasmo de los hermanos Suárez, la generosa actitud de servicio de los Misioneros del Sagrado Corazón, el apoyo de Arzobispado y de la Municipalidad de Mixco, la entrega de muchos vecinos que ya nos dejaron y de otros que, cargados de años, siguen al servicio de nuestras colonias y de sangre nueva y joven que siguen la ruta de la entrega.

No podemos olvidar, la colaboración monetaria, no sólo de la Congregación, que lleva sirviendo en estos cincuenta años; sino, de los feligreses y de mucha gente del exterior de la patria, que se solidarizaron con el proyecto. Fue una obra en común, que nos hace sentir como propios, los centros de culto de nuestra zona dos mixqueña.

Existen unos aspectos, que debemos tener en cuenta. Nuestra parroquia, en sus tres sectores, ha sido siempre una parroquia, con una gran fuerza laical. Si los sacerdotes MSC, han sabido siempre estar con la gente, animarla y entusiasmarla, siendo cercanos a todos ellos, los feligreses han sabido responder, con su búsqueda de una vivencia de fe profunda, con creación de caminos de formación, con grupos y movimientos de muchas índoles, con cursos de formación para analfabetos, de cuidados de la infancia más necesitada, de proporcionar conocimientos varios, para abrirse camino en la vida, para lograr momentos de esparcimiento, para facilitar algunas actividades a fin de mantenerse saludables.

Siempre han estado en colaboración con instituciones y actividades sociales, en beneficio de la vecindad… No podemos dudar, que el Espíritu Santo, ha estado presente en nuestro medio centenar de años caminados.

Creo que hay otro motivo, para dar gracias. En todo este tiempo, casi nunca, por no decir nunca, la Parroquia ha estado sin sacerdotes, al servicio del Pueblo de Dios. Un esfuerzo grande de la Congregación, que nos sirve en medio de problemas, dificultades, persecuciones y asesinatos de varios de sus miembros, siempre ha procurado proporcionar, ministros sagrados en todos sus sectores. Ciertamente, cada uno con sus luces y sombras, son humanos ellos también, pero todos con una actitud de entrega y servicio.

Estoy tentado, en ir escribiendo nombres de grandes colaboradores, en los tres sectores de la parroquia. Pero, voy a vencer la tentación, por dos motivos: El primero, que seguro me olvidaría de algunos o algunas y eso no sería justo. El segundo, por una enseñanza evangélica: Jesús dijo que: “cuando hayamos hecho, todo lo que debíamos hacer, digamos que somos siervos inútiles, ya que sólo hemos hecho, lo que teníamos que hacer”.

Y por fin, todos recordamos las palabras del mismo Jesús; “que no sepa tu mano izquierda, lo que hace la derecha”; pero Dios no se queda con nada, e Señor les premiará a su tiempo, cono sólo El sabe hacerlo.

Y ahora, a iniciar una nueva etapa, donde todos intentemos perseverar hasta el final, para que Jesús sea más conocido, mejor amado y más servido.

 

 

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