Estás en »Inicio»14o. DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
7 julio, 2019

7 de julio de 2019.

Este domingo la palabra de Dios nos pone en contacto con lo hermoso de la realidad misionera de la iglesia, desde esa forma tan peculiar de mostrar al Dios de la ternura con sus hijos más necesitados que nos relata el profeta Isaías y la contundente afirmación de San Pablo que si de algo ha de gloriarse es de anunciar a Cristo, pero al Cristo de la gracia, del amor, manifestado en la entrega de amor, de la que no se puede obviar su martirio en la cruz, como solidaridad con los crucificados de su tiempo y de todos los tiempo, aquellos de los que nadie que este preso del egoísmo y la ambición verá con preocupación, sino solo el  Corazón de Jesús.

Un Corazón que sabe compartir su misión, así nos lo narra en su Evangelio San Lucas, donde nos dice que Jesús, no solo envió a doce a predicar, envió a otro grupo más grande, según el relato de hoy envió a otros “setenta y dos”. Si bien es cierto podemos entender el número marcado por el simbolismo de las culturas antiguas donde el siete indicaba la totalidad y plenitud en la Biblia.

Así pues, nos está diciendo que Jesús no envió solamente a “doce”, la misión de Jesús abarca a todos. De modo que la vocación  misionera es de todo cristiano y al mismo tiempo nos está diciendo que esto es constitutivo de todo creyente en Jesús, todo el que profesa la fe en Él, debe entender que su vida solo tiene sentido cuando está arraigada y organizada en torno a la misión de Jesús como única verdad llevando y contagiando los calores del Reino de Dios, los valores del Evangelio a cada uno de los ambientes en los que desarrolla su vida de cada día y a todos lo que comparten cada una de sus realidades.

Ser misionero y misionera, es asumir la vida que llevó Jesús, como profeta itinerante y nunca instalado, lo mismo que hicieron los discípulos que le siguieron, son datos que indican que se dio una continuidad entre y los discípulos que le siguieron, así se vive en el cristianismo, hasta el día de hoy el mensaje de Jesús, su revelación y la proyección ética que nos humaniza y quiere hacer más habitable nuestro mundo.

Es un desafío queridos hermanos, seguir llevando el Evangelio de Jesús  a todos los rincones de nuestra vida y de nuestras comunidades, el movimiento de Jesús será siempre una propuesta contra-cultural, siendo un signo contracorriente de los antivalores del mundo, solo siendo una presencia misionera como la de Jesús que fue acusado de subversión y blasfemia, cada uno de nosotros y nuestras comunidades eclesiales, podrán ser respuesta a nuestras realidades actuales, con una fuerte inspiración de futuro, aunque con la ya profetizada por Jesús de la conflictividad y persecución.

Nos desafían también las nuevas tecnologías de información y comunicación, donde podemos ser una significativa presencia misionera, acercando a las pantallas grandes y pequeñas las realidades que claman por una vida mejor a veces a costa de sacrificar su vida como o que está  pasando en la migración, acudamos a todos los espacios que desafían a Jesús y a su reino con la presteza del que se avergüenza de la indiferencia humana ante el sufrimiento que desdice el Evangelio de Cristo y demanda conciencia humana y cristiana a la medida de la fe que profesamos en Jesús y en su Reino.

 

P. Julio César Molina Martínez,msc.

Rector del Santuario Nuestra Señora del Sagrado Corazón.

Molino de las Flores.

 

 

 

Back to Top